Taller del valor "Compromiso"

                                                         

“Compromiso es lo que transforma una promesa en realidad, es la palabra que habla con valentía de nuestras intenciones, es la acción que habla más alto que las palabras, es hacerse el tiempo cuando no lo hay, es cumplir con lo prometido cuando las circunstancias se ponen adversas, es el material con el que se forja el carácter para poder cambiar las cosas, es el triunfo diario de la integridad sobre el escepticismo.”
                                                                                                                          S. Lehman

El compromiso es un valor fundamental que debe estar presente en diferentes ámbitos de nuestra vida. Es una actitud y una cualidad que todos admiramos y anhelamos encontrar en todas las personas que nos rodean pero al que, paradójicamente, rehuimos con mucha facilidad.
Hoy más que nunca nos cuesta mucho trabajo encontrar personas dispuestas, no a adquirir compromisos, sino a cumplirlos.
Generalmente tenemos la concepción errónea de que comprometerse es “obligarse”, "amarrarse", "encadenarse" y a nadie o por lo menos a la mayoría, no le gustan las ataduras, le huyen con temor. Pero el compromiso no es eso.
El compromiso es un vínculo moral que cada quien hace con algo o alguien en total ejercicio de su libre voluntad, porque “quiere estar allí y sabe que puede dar lo mejor de sí allí donde decidió estar". Esto quiere decir dando todo lo que hay en el ser, poniendo todos los recursos, habilidades, cualidades y talentos para materializar el deseo que se alberga en el corazón.

El comprometernos con aquello en lo que creemos firmemente y que forma parte de nuestro proyecto de vida nos hace personas proactivas y felices, ya que una persona comprometida es feliz con lo que hace, hasta el punto de no ver el compromiso como una carga, sino como el medio ideal no sólo para alcanzar sus metas, sino para perfeccionarse a sí mismo y servir a los demás. Nos da la felicidad que surge de la satisfacción personal de “ser quienes realmente queremos ser”. El secreto está en no adquirir un compromiso a la ligera, por presión o por cubrir apariencias, sino en elegir de forma honesta y consciente,  únicamente aquellos compromisos que vayan de acuerdo a nuestro proyecto integral de vida, considerando que, de acuerdo a nuestras capacidades, condiciones y aspiraciones “queremos” y “podemos” asumir dicho compromiso.

Por lo tanto para asumir un compromiso debemos: 1º Conocer el valor: Es decir saber muy bien con qué o quién nos estamos comprometiendo. 2º Desearlo: Esto es estar consciente de que queremos y podemos hacerlo y 3º Aceptarlo total y voluntariamente como parte de nuestra persona: Es decir asumir que en adelante estará vinculado a nuestros valores y a nuestra vida.